Caso de los 13: Falsas salidas por pasos fronterizos

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Entre el 29 de noviembre y el 20 de diciembre de 1976, fueron detenidas trece personas: once pertenecientes al Partido Comunista -y, entre ellas, altos miembros de su Comité Central– y militantes del MIR. La mayoría de los secuestros ocurrió en la calle y casi todos un solo día: el 15 de diciembre de 1976.

En el “grupo de los 13” estaba Fernando Ortiz, quien había reemplazado a Victor Díaz, también detenido desaparecido, como el máximo dirigente del Partido Comunista en la clandestinidad. Ortiz era el padre de Estela Ortiz, quien años más tarde sufriría el asesinato de su esposo, José Manuel Parada.

Las víctimas eran, además: Santiago Araya Cabrera, Armando Portilla, Fernando Navarro Allende, Lincoyán Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Luis Lazo Santander, Juan Fernando Ortiz Letelier, Reinalda del Carmen Pereira Plaza (quien estaba embarazada de cinco meses), Waldo Pizarro Molina, Héctor Véliz Ramírez, Lizandro Cruz Díaz, Carlos Durán González y Edras Pinto Arroyo.

Para justificar su desaparación masiva , el ministro del Interior general Raúl Benavides Escobar, informó a los tribunales que habían salido a pie, a Argentina, por el paso Los Libertadores. Un policía de Investigaciones declaró y presentó el supuesto registro que comprobaba esta versión, donde aparecían los nombres reales o “las chapas” de los detenidos.

Esa fue la versión que recogió y difundió ampliamente la prensa, para asegurar, como en la portada de La Segunda del 2 de febrero de 1977, que “no hay tales desaparecidos”.

Un pronunciamiento judicial, emitido por Aldo Guastavino, admitió la versión del Ministerio del Interior para cerrar el caso y validó con su fallo la noticia falsa.

En un inesperado giro, sin embargo, en 1983 la causa llegó a manos del ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Carlos Cerda Fernández quien, como primera medida, se puso a investigar si era efectivo que las víctimas habían salido de Chile caminando, por la alta cordillera. Y no tardó en demostrar que un policía adulteró los registros de salida y lo procesó como autor del delito de falsificación de instrumento público.

Cerda, además, dictó cientos de diligencias, citó a innumerables testigos y recibió el testimonio de uno de los primeros agentes en descolgarse de los servicios de seguridad y confirmar las operaciones de aniquilamiento: Andrés Valenzuela. Su testimonio le permitió descubrir la existencia de un grupo represivo ignorado hasta entonces: el Comando Conjunto, que operaba al alero de la Fuerza Aérea.

Cerda procesó a 40 personas por su participación en los delitos cometidos por esa organización, incluyendo al ex Comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Leigh. La Corte Suprema le ordenó aplicar la Ley de Aministía y así se inició una confrontación entre el ministro y sus superiores que perduró prácticamente toda su carrera.

Sin embargo, años más tarde, y gracias a la aparición casual de un testigo inesperado, Jorgelino Vergara -“el mocito” de Manuel Contreras-, el magistrado Víctor Montiglio comprobó que el grupo de los 13 detenidos desaparecidos fue aniquilado en el cuartel Simón Bolívar, por la DINA. Según reveló el abogado Nelso Caucoto, querellante en esta causa, ese cuartel había permanecido desconocido porque ninguno de los prisioneros que estuvo allí sobrevivió.

Ya en el año 1983 se hizo cargo de continuar la investigación por el “proceso de los trece”, el Ministro Carlos Cerda Fernández, quien dictó cientos de diligencias, consistentes en citaciones de personas, reconocimientos de lugares y de personas, peritajes, revisión de expedientes criminales, despacho de oficios recabando informes a servicios del Estado, a ramas de las Fuerzas Armadas, instituciones particulares y otras de vital importancia.

Investigaciones judiciales posteriores han establecido que luego de ser secuestrada en la esquina de Rodrigo de Araya con Exequiel Fernández, Reinalda fue conducida al cuartel Simón Bolívar, un secreto cuartel de la DINA, ubicado en la comuna de La Reina. A ese mismo lugar llegaron también varios de los otros detenidos en el “caso de los 13”, además de Víctor Díaz, quien encabezó la directiva del PC desbaratada en mayo de 1976.

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